Los dinosaurios han estado extintos por 65 millones de años. Pero en las junglas de América central hay un mundo que aún es habitado por reptiles de aspecto prehistórico.
Con la salida del sol comienza. Iguanas verdes vestidas con cascos artificiales y escamas extras han sido mostradas como dinosaurios en películas. No son, de hecho, descendientes directos de los dinosaurios. Sin embargo, algunos científicos ahora creen que la vida social de las iguanas modernas puede mostrarnos como se comportaron los dinosaurios.
Esta jungla tiene una laguna negra. Y en el centro esta una isla, el punto de inicio de la historia épica de estas iguanas. Después de tres meses dormidas en sus huevos, las iguanas verdes bebés emergen totalmente listas. Sabemos por los fósiles que algunos dinosaurios bebés nacían en nidos múltiples, pero ¿Qué sucede después?
Primero, las iguanas bebés excavan su camino hacia la superficie, instantáneamente alertas, ellas emergen en un mundo peligroso. Cientos de ellas salen de diferentes nidos durante varios días. En lugar de andar por ahí solas, los bebés forman grupos, un comportamiento inesperado tratándose de reptiles primitivos. Ellas se saborean unas a otras forjando lazos sociales que les ayudarán a sobrevivir un inicio arriesgado.
Una iguana toma el mando, las otras la siguen. Necesitan ponerse a cubierto urgentemente, aquí, el color verde no es camuflaje. El basilisco, un carnívoro como el T-Rex prehistórico. Aquí esperando para interceptar a las bebés que van pasando.
Dramas como este entre reptiles depredadores y presas han sido escenificados por millones de años. Como el T-Rex, el basilisco corre bajando de su escondite sobre sus fuertes y musculosas patas traseras. Instintivamente, los bebés se dirigen al agua. Sus pies escamados atrapan burbujas de aire como piedras para pisar y de esa manera pueden literalmente caminar sobre el agua.






